Gracias por todo

Gracias por todo

Hoy nos piden que demos lo mejor de nosotros ante unas circunstancias especialmente adversas. Siempre lo hacemos, ¿por qué habríamos dejar de hacerlo precisamente ahora?

Sin embargo hoy lo hacemos desde la frustración de no contar con los medios materiales ni humanos necesarios para afrontar el inmenso reto que tenemos delante. Es más, lo hacemos desde el miedo al contagio, desde la inseguridad de convertirnos en transmisores de la enfermedad, y desde el pánico a infectar a nuestros seres queridos. Y aun así, apretamos los dientes y ofrecemos un poco más.

Cuando esto termine y nadie nos aplauda en los balcones, tan solo nos quedará el abrazo de nuestros familiares que conocen la envergadura de nuestros esfuerzos, y el gesto de complicidad de los compañeros que compartieron codo con codo los peores momentos, nuestras zozobras y nuestras victorias.

Solo un médico sabe lo que sufre otro médico. Por favor cuidaos, porque queremos vernos juntos de nuevo cuando, por fin, todo esto termine.

Afortunadamente contamos los unos con los otros para hacer frente y vencer cualquier adversidad.

Gracias por estar ahí.

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